LA CASA DEL REIKI

Entre todos la hemos creado. Entre todos conseguimos que permanezca...

Reflexión sobre cobrar en los cursos

Los cursos que hago son gratuitos.

¿Por qué?

Primero porque tengo un trabajo con el que me gano la vida y no necesito ese dinero para vivir.

Segundo porque los cursos que hago creo que son un beneficio para las personas que lo reciben y pueden ayudarles a estar mejor, al menos un día, aunque me gusta pensar que ese bienestar se traslada a muchos de los días de su vida…, y hay personas que si los cobrase no podrían venir.

Tercero porque no quiero cobrar.

Aún así, en los cursos siempre pongo un cofre y digo lo mismo: “aquí está este cofre por si queréis dejar un donativo para ayudarme con los gastos del curso”.

¿Qué gastos son estos?: desplazamiento, alojamiento, comidas, etc.

Con el dinero que donáis, de forma voluntaria y anónima, hago lo siguiente: cojo el dinero que me he gastado en la organización y práctica del curso; el resto lo guardo con el objeto de poder ayudar a los demás: a veces pago “los gastos del local” de alguna persona en algún curso, en otras doy dinero a quién creo que lo puede necesitar, ahora estoy pendiente de ayudar a personas que quieren hacer el curso de terapia de los Esenios en un retiro y tienen dificultades económicas,… estaba guardándolo con el ánimo de crear en el campo un lugar al que quiero llamar

“La Casa del Reiki” (¿os suena?), pero ¡todo llegará!: primero lo urgente e importante, luego lo que tenga que venir,…