La luz no necesita de una guerra para vencer.

La mejor victoria es la que evita la batalla.

El eco de una guerra entre la luz y la oscuridad proviene de esta segunda, ya que necesita de una guerra y la propaganda anterior que crea el ambiente propicio de miedo, para vencer a la luz. Aquellos que luchen por la luz ya han perdido la batalla.

La luz vence por sí misma, ya que integra a la oscuridad, no necesita imponerse ya que su sola presencia significa la victoria de la Unidad, de la Integración.

Es el ego humano el que crea esta disonancia con la Unidad, provocando el dos, el opuesto, la necesidad de crear opuestos para justificar la presencia de algo, pero antes del dos está el Uno que lo crea todo y lo integra.

La idea de una guerra la está creando el ser humano, a través del ego, incendiado por el miedo y el miedo siempre

 viene de esa parte que no reconoce la luz y se hace llamar oscuridad.

 

Existe esa guerra porque aquellos que dicen defender la luz la están creando, ¡flaco favor!

Cuando, de verdad, la luz llena a una persona su percepción del mundo cambia; es capaz de ver / percibir la unicidad, la semilla de la creación.

No acudas a una batalla para defender la luz: ¡imprégnate de luz!

La luz no necesita batallas, no necesita nada, sencillamente existe; pero el ser humano SÍ que necesita la luz y para conseguirla no hace falta que vaya a una guerra porque allí nunca la encontrará.

Búscala en tu interior, en tu calma, en tu corazón, en la paz que llena cuando meditas, cuando oras con fé. Búscala en el silencio de tu mente, en los bosques, en las playas. Busca la luz en los ojos de los demás y ¡encontrarás destellos!

No te dejes arrastrar por aquellos falsos profetas que, con palabras afiladas, buscan la confusión.

¡NUNCA LA LUZ ESTUVO EN UNA GUERRA!

Aunque es cierto que casi todos los combatientes la erigieron como bandera.

¡No vayas a una guerra!

¡No te dejes arrastrar por la falsa luz de algunos, aunque parezca que te llena e ilumina!

¡SE LA LUZ!

Cuestiónate todo aquello que escuches o leas, incluso este texto.